"Yo vengo de la noche,
la luz del sol me ciega,
y por eso me abismo en tus pupilas
rogándole a tu amor que no amanezcan.
"Detesto el mediodía:
el mediodía, Berta,
es un gran loto azul en cuyo cáliz
un pistilo de lumbre centellea.
"La noche es una rosa,
mística rosa negra
salpicada de pólenes de plata:
las estrellas.
"¿Ves? El sol, como un ojo
inyectado de cólera, me acecha:
¡Oh! Deja que me abisme en tus pupilas
rogándole a tu amor que no amanezcan".